S&P 500 vs mercados emergentes: dónde poner tu dinero

Share
S&P 500 vs mercados emergentes: dónde poner tu dinero
Photo by Renan / Unsplash

Durante años, la respuesta fue obvia: Estados Unidos ganaba siempre.
En 2025, esa narrativa cambió. Lo que necesitas saber antes de
decidir dónde va tu dinero.


La década del S&P 500

Entre 2010 y 2024, el S&P 500 fue implacable. Dos años excepcionales
lo confirmaron: subió 24% en 2023 y 27% en 2024. Los mercados
emergentes, en comparación, fueron una decepción constante.

La lógica era clara: las grandes tecnológicas americanas — Apple,
Microsoft, Nvidia, Google — estaban redefiniendo la economía global.
¿Para qué arriesgarse en mercados emergentes cuando el mejor activo
del mundo estaba en Nueva York?


2025: el año que cambió la narrativa

En el primer semestre de 2025, algo inusual ocurrió: los mercados
emergentes superaron al S&P 500 por primera vez desde 2017.

Los números son contundentes. En la primera mitad de 2025, los mercados emergentes registraron retornos de 14.9% frente al 6.2% del S&P 500. Los mercados frontera fueron aún más lejos, con casi 20%.

¿Qué pasó? Tres factores convergieron: la debilidad del dólar
americano, las inyecciones de liquidez de China, y años de
valoraciones deprimidas que finalmente encontraron catalizadores.

La bolsa de Colombia, incluyendo dividendos, superó el 100% de rentabilidad en dólares durante 2025. No es un error tipográfico.


El estado actual: 2026

El S&P 500 cotiza hoy cerca de los 7.162 puntos — niveles cercanos
a máximos históricos, aunque con una corrección de 3-4% en lo que
va del año. XP Investments proyecta que el índice cierre 2026 en torno a 7.400 puntos, lo que implicaría un retorno de 7-8%. Razonable, pero no extraordinario.

Los mercados emergentes, por su parte, siguen ofreciendo
valoraciones más atractivas después de años de rendimiento
inferior. La pregunta es si el ciclo favorable de 2025 continúa
o fue un episodio puntual.


El argumento a favor del S&P 500

Consistencia histórica. Desde 1957, el S&P 500 ha ofrecido
un retorno anual promedio cercano al 10.3% con reinversión de
dividendos. Ningún mercado emergente tiene un track record
comparable con esa consistencia.

Liquidez y profundidad. Puedes entrar y salir fácilmente.
Las empresas que lo componen son líderes globales con resultados
auditados y regulación robusta.

Exposición global disfrazada. Apple vende en China. Google
opera en 190 países. Comprar el S&P 500 no es apostar solo por
Estados Unidos — es apostar por las empresas que dominan la
economía global.


El argumento a favor de los mercados emergentes

Valoraciones. El MSCI Emerging Markets cotiza con un
descuento histórico frente al S&P 500. Cuando los ciclos se
revierten, ese descuento puede convertirse en rendimientos
superiores muy rápido — como vimos en 2025.

Crecimiento demográfico. Asia, África y América Latina
concentran la mayor parte del crecimiento poblacional y de
clase media global. Ese crecimiento eventualmente se traduce
en consumo, empresas y mercados.

Debilidad del dólar como catalizador. Las inversiones más
ligadas a un escenario de debilidad del dólar deberían
comportarse mejor en 2026 que el mercado estadounidense,
según analistas de XP Investments. Un dólar débil amplifica
los retornos de activos en otras monedas.


La perspectiva LATAM: una capa adicional

Para el inversor latinoamericano, este debate tiene una
dimensión extra.

Invertir en el S&P 500 desde Colombia o México significa
también apostar por el dólar. Cuando el peso se deprecia,
tu retorno en moneda local sube automáticamente — incluso
si el índice no se mueve.

Invertir en mercados emergentes locales — la bolsa colombiana,
el IPC mexicano — elimina ese cushion cambiario pero puede
ofrecer retornos extraordinarios en años de bonanza local,
como demostró 2025.

No existe la respuesta perfecta. Existe la asignación que
tiene sentido para tu situación.


¿Qué hacemos en Horizonte Capital?

No creemos en el todo o nada.

Un portafolio razonable para el inversor latinoamericano
podría incluir exposición al S&P 500 como núcleo estable
— vía ETFs como VTI o VOO — complementado con una posición
en mercados emergentes globales vía VWO o IEMG, y una
porción en activos locales según el perfil de riesgo.

La proporción exacta depende de tu horizonte, tu tolerancia
al riesgo, y tu exposición cambiaria actual. Eso lo
cubriremos en detalle en posts futuros.


En resumen

El S&P 500 sigue siendo el activo de referencia para el
inversor de largo plazo. Su consistencia histórica es difícil
de ignorar.

Pero 2025 recordó que los mercados emergentes pueden ofrecer
retornos superiores cuando el ciclo se revierte — y ese
ciclo podría estar en marcha.

La respuesta no es elegir uno. Es entender qué papel cumple
cada uno en tu portafolio.


Este artículo es análisis editorial, no asesoría de inversión.

¿Tienes preguntas? Escríbenos a [email protected]

Read more